3/09/2015

¿Es el feminismo la solución al sexismo?




La historia de la humanidad, en los últimos 5.000 años al menos, ha generado y reproducido varias dinámicas psíquicas e instituciones sociales que conllevan procesos de destrucción, negación y degradación de la Vida. El sexismo es un caso importante. Podemos definirlo como la tendencia ideológica, psicológica e institucional hacia la discriminación, la subyugación, el enfrentamiento, el desprecio o la dominación llevado a cabo por razones de sexo, es decir, por el hecho de haber nacido hombre o mujer.

Esta lacra milenaria perdura hasta nuestros días en diversos ámbitos y lugares, causando perjuicios a muchos hombres y mujeres, niños y adultos, familias y pueblos enteros. La visión según la cual el sexo masculino ha adoptado casi siempre el papel de verdugo y el sexo femenino ha sido generalmente la víctima del sexismo es un tópico que, como tantos otros, resulta ser una media verdad, en buena medida engañosa, desorientadora y problemática. Tanto los hombres como las mujeres han participado históricamente en la reproducción y perpetuación del sexismo, así como en los esfuerzos para su supresión y superación, tal como se puede apercibir a través de la observación de diversas evidencias históricas. Y, como veremos más adelante, tanto los hombres como las mujeres han sufrido el sexismo a través de sus múltiples perjuicios.

Aprovechando la ocasión del Día de la Mujer, me gustaría suscitar la cuestión de si el feminismo, como concepto, palabra y tendencia, constituye la mejor solución para superar y dejar atrás el problema del sexismo. Es sabido que existen varias corrientes que emplean el término "feminismo" para auto-definirse y que entre ellas hay diferencias discursivas, ideológicas y estratégicas importantes. Sin embargo, no es menos cierto que existen algunos rasgos característicos comunes en la inmensa mayoría de tendencias que se autoproclaman feministas; el más evidente de ellos, naturalmente, es el uso de la propia palabra. Por ello, es necesario primeramente la cuestión: ¿qué significa e implica esta palabra, "feminismo"?

Así como el ecologismo consiste en poner el foco de atención en los ecosistemas, el humanismo en la condición humana, el anarquismo en la abolición de la dominación y el socialismo en la socialización de los medios de producción, la palabra feminismo hace referencia a la tendencia a poner el sexo femenino en el centro de atención, para articular el pensamiento y la acción en su defensa y promoción. El sexo femenino, se arguye, está y ha sido notoriamente más perjudicado y oprimido por el sexismo que no el masculino y, por tanto, aquel es necesariamente el principal protagonista y beneficiario de la lucha contra el sexismo. En mi opinión la primera de estas tesis es matizable y la segunda es cuestionable. Pero tanto si las aceptamos como si las queremos cuestionar y matizar, conviene que nos hagamos la pregunta: poner un sexo en el foco de atención, centrándose en su defensa y promoción, es realmente la mejor vía para superar el sexismo? Por supuesto, no conviene ignorar las realidades históricas; sin embargo, para actuar en el presente y para superar las miserias del pasado, ¿conviene mantener un cierto resentimiento histórico?

Para responder a estas difíciles cuestiones podemos fijarnos en algunos resultados que está teniendo el feminismo hoy dominante. Hoy es el Día de la Mujer, una efeméride que, en sí misma, podemos considerar muy positiva. Sin embargo, esta celebración está siendo fuertemente promovida por instituciones del sistema establecido, mientras que, en cambio, el Día del Hombre (19 de noviembre) casi nadie lo conoce ni celebra. ¿Es que la masculinidad no merece ser reconocida y celebrada al igual que la feminidad? ¿A caso debemos generar un movimiento masculinista a tal efecto? Por otra parte, por obra del feminismo dominante, en los territorios de España, muchísimas personas están sufriendo las nefastas consecuencias de una legislación (la Ley General de Violencia de Género) que se implementó en el año 2004 presentándose como "progresista" pero que, en realidad, entre otros despropósitos, conculca descaradamente los postulados más elementales y los requerimientos más importantes de la jurisprudencia, como son la presunción de inocencia y la igualdad de las personas ante la ley, instaurando una legislación discriminatoria, amenazante y agresiva contra el sexo masculino. Así mismo, se está poniendo muchísima más atención pública en la violencia que reciben las mujeres en el marco de las relaciones sexo-afectivas que no la análoga que sufren los hombres, o los niños y niñas en ámbitos familiares, o las personas en el ámbito laboral. Finalmente, asistimos también a una creciente tendencia al sesgo y al reduccionismo en virtud de los cuales se interpretan como si fueran meramente "cuestiones de género" varios fenómenos (como la desconfianza, los celos, el maltrato, etc. en las relaciones sexoafectivas) que son causados por una multiplicidad de factores diversos y que, en no pocas ocasiones, el sexismo o bien no está presente o bien no es el factor más profundo y determinante.

Está claro que ciertos planteamientos y tendencias llamados feministas han hecho aportaciones positivas en los últimos siglos. Sin embargo, si queremos luchar efectivamente contra el sexismo, tenemos que empezar para ser capaces de cuestionarlo y renovarlo todo, intentando ser conscientes de las equivocaciones, las insuficiencias, las falacias y las confusiones que nos obstaculizan y nos desvían en el camino hacia nuestras metas. En mi opinión, esto implica necesariamente hacer una crítica del feminismo, una crítica en el sentido más positivo y genuino del término, a saber: discernir y distinguir, con buena voluntad, lo válido y acertado de lo errado y engañoso. Para ser completa y contextualizada, esta crítica debe estar enmarcada en una crítica más general y fundamental a la Civilización hoy dominante y debe ir acompañada igualmente de una crítica análoga de otros planteamientos que, al igual que el feminismo, en principio pretenden mejorar la situación, pero sin embargo, a menudo incurren en equivocaciones importantes que conducen a resultados insatisfactorios o incluso contraproducentes. Conviene que captemos y reconozcamos lo mejor que podemos encontrar en el anarquismo, el socialismo, el decrecentismo, el humanismo, el ecologismo... y naturalmente, en el feminismo; pero también debemos ser capaces de superar todos estos planteamientos para lograr un enfoque más integral e integrador, más potente y depurado, para así situarnos en las mejores condiciones para llevar a cabo las revoluciones integrales verdaderamente positivas que tanto necesitamos durante el siglo XXI.

En este sentido, me parece que una parte importante de la solución para neutralizar el sexismo consiste en apostar por la palabra, el concepto y la tendencia del anti-sexismo, al que, formulado en positivo, podemos llamar cooperación entre los sexos o igualitarismo sexual. Hoy en día ya hay un buen número de personas que, por razones similares a las que estoy aduciendo, están a favor de la cooperación entre los sexos y en contra del feminismo (recordemos que definimos feminismo como "la tendencia a poner la defensa y la promoción del sexo femenino en el centro de atención"). También hay un buen número de personas que actualmente emplean la palabra "feminismo" para autodefinirse o bien muestran cierta simpatía para ella pero que, sin embargo, en el fondo y en realidad, lo que están tratando de sostener es un planteamiento y una actuación anti-sexista. Son personas que quieren una verdadera igualdad de respeto entre hombres y mujeres y, por tanto, abogan por abolir todo tipo de discriminación, enfrentamiento o dominación por razones de sexo, pero sin embargo, no creen que sea oportuno focalizar la atención en la defensa o promoción de un solo sexo sino más bien en la igualdad (sin confundirla con la homogeneidad ...) entre las personas en general y entre el sexos en particular. En mi opinión, los compañeros/as anti-sexistas que se adhieren a la palabra feminismo generalmente lo hacen como resultado de adoptar la tendencia discursiva tradicional y hegemónica en estos asuntos, sin haberse detenido a analizarla detalladamente y a cuestionarla profundamente. Sin embargo, si lo analizamos detalladamente y lo cuestionamos profundamente, podemos darnos cuenta de que el uso del vocablo "feminismo" está haciendo un flaco favor al avance de los planteamientos y actuaciones anti-sexistas. "Feminismo" es una palabra insuficientemente adecuada y fuertemente equívoca para significar que queremos superar cualquier forma de sexismo: el vocablo conlleva la idea de promocionar y defender sólo a las mujeres y no implica necesariamente una oposición a todo tipo de sexismo, como en el caso de la palabra "antisexisme".

Conviene poner de manifiesto, en este sentido, que los hombres no  solo han sido verdugos, sinó también víctimas del sexismo a lo largo de la historia. No sólo por el hecho de que la llamada "guerra de sexos" resulta nociva para todas las personas. No sólo por el hecho de que adoptar posiciones de dominación resulta embrutecedor y que los hombres han sido obligados históricamente, por la fuerza de la ley estatal, a ejercer la dominación hacia las mujeres (ver, por ejemplo, el Código Civil español de 1889). El hombre también ha sido víctima del sexismo por el hecho de haber sido forzado por los Estados a participar en las guerras y los servicios militares, es decir, en conflagraciones aberrantes, injustas y sanguinarias, una de las experiencias más traumáticas, alienantes, degradantes y penosas por las que puede pasar el ser humano, y que, el sexo femenino ha disfrutado generalmente del privilegio de eludir. Desgraciadamente, estos hechos históricos de colosal importancia cualitativa y cuantitativa (se cuentan por decenas de millones los hombres muertos, mutilados o gravemente traumatizados en las guerras sólo del siglo XX) son generalmente obviados por los movimientos feministas. Y no es de extrañar, ya que la propia naturaleza del feminismo como concepto y como tendencia, por definición, induce a fijarse sólo en la defensa y promoción del sexo femenino, por lo que fácilmente se olvida que la hombre también ha sido y es víctima del sexismo de diversas maneras, y que el sexo femenino también ha participado y participa en la perpetuación de esta lacra.

Afortunadamente, cada vez más personas se están dando cuenta de algunos de los elementos negativos inherentes al feminismo dominante y se están oponiendo a buena parte de sus tesis ideológicas y medidas políticas. Es el caso, por ejemplo, del sitio web "Mujeres contra el feminismo", una iniciativa que da visibilidad a mujeres de diversas tendencias ideológicas y de diversos lugares del mundo que quieren manifestar públicamente su desacuerdo con el feminismo tal como se entiende y se desarrolla generalmente en la actualidad. Son mujeres anti-sexistas, pero no feministas. Esta era también la posición de una destacada líder de la revolución española de 1936, Federica Montseny: "Propagar un feminismo es fomentar un masculinismo, es crear una lucha inmoral y absurda entre los dos sexos, que ninguna ley natural tolerará".

Estas discusiones terminológicas, discursivas e ideológicas deben ser abordadas con todo el sosiego y la parsimonia que podamos, con la máxima apertura de mente y de corazón, con la mínima voluntad de beligerancia y provocación... Sólo así podremos encontrar las mejores maneras de operar juntas todas las personas que queremos verdaderamente superar el sexismo, o, al menos, los modos de comprendernos mutuamente y respetarnos.



Gracias a la cooperación histórica entre hombres y mujeres, y gracias al encuentro sexual entre ellos, existimos tú y yo, querido/a lector/a, y la Vida humana en general. Es bueno recordar y reflexionar sobre esta importante obviedad. ¡Celebramos, pues, especialmente en el Día de la Mujer, la vertiente femenina de la sexualidad humana! Pero no olvidemos nunca que las mujeres y los hombres estamos llamados a complementarnos, a amarnos, a respetarnos. Asimilemos tanto como podamos el hecho de que todos los seres humanos formamos parte de la Vida, que todos somos Vida, y que la Vida florece gracias al Amor, la Cooperación, la Comunión, la Autonomía y la Verdad, por lo que conviene que prestamos la máxima atención al observar estos principios cardinales en todas las relaciones, incluyendo, naturalmente, las relaciones entre los sexos.

El problema del sexismo no está aislado del conjunto de los problemas contemporáneos; está estrechamente imbricado con la tendencia general de la Civilización actual, a saber: la dinàmica de negación, degradación y la destrucción de la Vida. El fin del sexismo sólo es posible a través del fin de la Civilización Antivital (capitalista, estatista, ecocida, egoísta, etc.) hoy hegemónica. Y viceversa, el advenimiento de una nueva Civilización Provital, una civilización en favor de la Vida, sólo es posible a través de la superación del sexismo en todas sus formas, lo que requiere del surgimiento y la generalización de una cultura de el entendimiento, la comprensión, el respeto, la gratitud, la solidaridad y la empatía entre todas las personas y, particularmente, entre los dos sexos.



Blai Dalmau
8 de marzo de 2015






ENLLACES

Reflexiones de Tania Galvez, con una perspectiva anti-sexista pero no feminista.

Reflexiones de Prado Esteban, con una perspectiva anti-sexista y anti-feminista.

Reflexiones des de una perspectiva antisexista y feminista.

Declaraciones de mujeres en desacuerdo con el feminismo y en favor de la igualdad entre sexos.

Eco-comunidad y centro de investigación para la paz y la sanación del amor entre sexos.

Naciente paradigma para Vitalizar la Vida y Canviar la Civilización en el siglo XXI.




23 comentarios:

  1. Felicidades por el post ;)

    Ahora mismo estoy preparando una crítica a algunos de sus planteamientos (descuida, nada que no me hayas oído ya decir, je...), así que esta misma noche o mañana a más tardar lo tendré listo y publicado. Lo escribo más que para convencer, para autoconvencerme, je... Es decir, me sirve sobre todo para clarificar mis ideas, dotarlas de contenido y ver cómo de convincentes pueden llegar a ser :o)

    Un abrazo, Blai.

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  2. "El feminismo como COSMOVISIÓN está obsoleto (quizás siempre lo estuvo...) porque es parcial por definición. Los cambios de paradigma van en dirección opuesta: tener en cuenta cómo la parte se relaciona con el todo y las otras partes, lo holístico, lo biocultural, lo ecosistémico, lo integrador, como se dan las influencias mutuas entre los fenómenos, las conexiones entre las disciplinas que antes eran compartimentos estancos, relaciones que antes no se habían tenido en cuenta, la búsqueda de la verdad con el mínimo de autoengaños y teorías previas... Eso como cosmovisión. El feminismo como IDEOLOGÍA solamente se mantiene a base de subvención y apoyo institucional (desde el ámbito local a la ONU). Apenas existe feminismo autónomo y el que existe repite los mensajes del otro. Y sí, ha habido multitud de mujeres en la historia que no eran feministas, ni se definían como tales, y luchaban por la emancipación del género humano (otras también por el equilibrio con la Naturaleza y otras especies), mujeres del pueblo que denunciaban y luchaban contra las injusticias sociales ejercidas por determinadas minorías despóticas e ilustradas y por superarse a sí mismas. Eso no quita que haya pensadoras feministas que estén diciendo o hayan escrito o hayan luchado por temas muy interesantes, necesarios y rescatables para el momento actual. Desgraciadamente las feministas con una visión más amplia del mundo son una ínfima minoría, en mi opinión. Ojalá cambie la situación.

    El feminismo tiene que ser valiente y dejar de moverse en la indefinición de los conceptos. Por ejemplo, la propia idea de feminismo o la de "violencia de género" es definida de formas muy diferentes según la fuente que se consulte. Pero si además comparamos lo que se supone que es el feminismo con lo que defienden en la práctica y acción concreta muchas personas que se autodefinen como feministas daría para escribir un libro completo (por ejemplo, no hay nada más desigual que la Ley Integral de Violencia de Género y sin embargo son una minoría aislada y marginada de feministas las únicas que se oponen a ella por este motivo).

    Para cambiar el mundo primero hay que intentar comprenderlo. Para comprenderlo, hay que observarlo. ¿Puedes conocer el mundo a través de un catalejo anclado en un punto fijo que enfoca solamente a otro punto fijo y te impide ver el conjunto y otros puntos de vista?

    Si lo que pretende el feminismo es terminar con el patriarcado, jamás lo conseguirá con la parcialidad, porque el patriarcado, el capitalismo, el Estado, la dominación, el poder, se ejercen de forma total y con una visión global. ¿Cómo vamos a luchar contra un sistema que SÍ TIENE esa visión global de la que nosotros carecemos desde lo fragmentado?

    El feminismo no puede pretender acabar con la violencia que sufren las mujeres sin afrontar y comprender el origen de las violencias de todo tipo, y sobre todo las que ejercen las propias mujeres en el patriarcado, tanto en el patriarcado tradicional como en el actual.

    Por eso, si yo fuera feminista, lucharía contra los mayores talones de Aquiles de este movimiento: su parcialidad corporativista, su silenciación de las violencias ejercidas por mujeres hacia todo tipo de personas dentro del patriarcado y su falta de autonomía frente a las instituciones de poder". Del post: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/50-sombras-de-grey-como-pelicula-sobre_3.html
    ¡Un abrazo!

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  3. ¡Muchas gracias, Tania, por compartir tus reflexiones por aquí!
    Coincido en gran medida con lo que comentas...

    Hugo, gracias también por escribir una réplica respetuosa y reflexiva a mi comunicado en tu bloc "los monos tambiñen curan". A ver si encuentro el tiempo para responder más detalladamente a tus argumentos; de momento he empezado con algunos...
    http://losmonostambiencuran.blogspot.com.es/2015/03/es-el-anti-sexismo-la-solucion-al.html

    Un abrazo a cada uno, compañeros blogeros! ;)

    Blai

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  4. Me ha gustado mucho el artículo, sobretodo el tono que has utilizado. Creo que hace falta en este tipo de debates en los que, muchas veces, por culpa de un tono más agresivo, se desvía la atención de lo que es verdaderamente importante.

    Ayer estuve hablando con una amiga sobre el artículo y sobretodo de si los movimiento feministas deberían de llamarse feministas y me pasó este artículo: ¿Por qué el Feminismo sí debe llamarse Feminismo?

    http://especialistaenigualdad.blogspot.com.es/2014/06/por-que-el-feminismo-si-debe-llamarse.html?m=1

    No es que este de acuerdo, simplemente es por enriquecer el debate.

    Un abrazo!

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  5. El feminismo ha defendido históricamente la equiparación de los derechos de las mujeres a los de los hombres. Es decir, que busca la igualdad entre las personas, que promueve las relaciones sociales y personales libres de violencia, recíprocas y emancipadoras .El feminismo de base lucha `por la equidad no por enfrentar.Hay que informarse bien y no "hablar sin conocer " lo que significa el feminismo real.

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  6. ESTAMOS CANSADAS de tanto neofeminismo y somos politicamente incorrectas frente al feminismo hegemónico (léase político-institucional y democrático) y frente al discurso antipatriarcal de los ámbitos (podemos llamarlo guetto político) en los que nos movemos:

    • ESTAMOS CANSADAS de las feministas que recurren a la continua victimización para ser escuchadas y piden soluciones y protección al "Papá Estado" y de aquellas que, desde una postura “anti-sistema”, reducen su respuesta al lloriqueo victimista, excluyendo de la lucha a una de las partes también oprimida por el sistema patriarcal.
    • ESTAMOS CANSADAS de que el izquierdismo se apodere de nuestras luchas reduciendo nuestras ansias de libertad a quejas y reivindicaciones.
    • ESTAMOS CANSADAS de la recuperación de los discursos feministas para fines muy distintos como son el acceso al poder de muchas mujeres para convertirse en explotadoras y responsables de nuestra miseria.
    • ESTAMOS CANSADAS de todas esas feministas que, en cuanto se sienten atacadas o alguien les plantea la necesidad de un replanteamiento de sus propuestas se agarran al clavo ardiendo del “antifeminismo”, el “patriarcales”, “machistas”.
    • ESTAMOS CANSADAS de escuchar de feministas que tenemos que enfrentarnos a los hombres por ser hombres. La lucha antipatriarcal en el guetto se ha entendido como un enfrentamiento contra los hombres en sí y no contra el patriarcado como realidad opresiva para unos y otras. Nosotras no creemos que todo lo masculino sea malo por serlo: tan jodido nos parece el modelo de hombre patriarcal como el de mujer patriarcal.
    • ESTAMOS CANSADAS de la falsa oposición del feminismo político e institucional y también de la falsa oposición al sistema que se lleva a cabo desde el ámbito alternativo, oposición basada fundamentalmente en el folklrosimo de fiestas y conciertos.
    • ESTAMOS CANSADAS de que nos llamen “mujeres-macho” por compartir nuestra lucha con los hombres.
    • ESTAMOS CANSADAS de que por hablar de cosas que conciernen a ambos sexos y ser mujeres se nos tache de defender a los hombres o alimentar su ego, protegerles… de ser “maternalistas”: No somos ni pretendemos ser madres de nadie que no sean nuestros hijos y nos enorgullece cuidar a nuestra gente, decirles que nos sentimos bien a su lado y que cuentan con nosotras para lo que necesiten.
    • ESTAMOS CANSADAS de que el capital nos obligue a abandonar a nuestros hijos en guarderías y escuelas.
    • ESTAMOS CANSADAS de dobles jornadas y otros apaños que sólo benefician al mercado.
    • ESTAMOS CANSADAS de que se reduzca el discurso antipatriarcal a un enfrentamiento contra los hombres en sí y no contra el patriarcado como realidad opresiva para unos y otras.
    • ESTAMOS CANSADAS de la esencia femenina (que por cierto, todavía no la hemos encontrado). Tenemos diferencias pero no son "esencias" y queremos que esas diferencias nos unan y no nos excluyan.
    • ESTAMOS CANSADAS de que se abuse del abuso y cualquier ofensa o agresión contra una mujer se califique inmediatamente de agresión machista.
    • ESTAMOS CANSADAS de que todo lo “malo” se considere “masculino” y todo lo “masculino” tenga que parecernos malo.
    • ESTAMOS CANSADAS de la reducción que hacen muchas feministas de los hombres y lo masculino al pene. El coito y el pene se han visto satanizados y no todas las mujeres (ni todas las feministas) lo vemos así.

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  7. • ESTAMOS CANSADAS de que las mismas que dejaron claro que cuando una mujer dice “NO” quiere decir “NO” nos nieguen la posibilidad de decir “SI”: sí, nos gusta el sexo, sí nos divierten los juegos de seducción, sí disfrutamos de las relaciones heterosexuales, sí deseamos a algunos hombres y sí nos atraen sus penes…
    • ESTAMOS CANSADAS del nuevo rol de victima inocente a la que hay que proteger a toda costa del malvado macho que este nuevo feminismo, aliado con el Estado, nos atribuye a todas las mujeres.

    Queremos construir espacios donde nuestras diferencias no se sitúen ni por encima ni por debajo de nadie. Queremos compartir con los hombres nuestras luchas y nuestra vida. Sin exclusión ni victimismos, queremos plantear una nueva situación en la que nosotras junto con nuestros compañeros seamos capaces de superar toda la mierda del discurso hembrista y sexista de ciertos sectores feministas.

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  8. No sé si se te ha ocurrido por casualidad consultar un diccionario para saber el significado REAL de la palabra FEMINISMO. Por si acaso, te doy una pista:

    m. Movimiento y doctrina social que propugna la igualdad de derechos entre la mujer y el hombre.

    Lo que tu llamas anti-sexismo ya está inventado y bien definido: se llama FEMINISMO, por mucho que te pese. Creo que deberías informarte mejor y conocer mejora la historia antes de escribir un comentario de tal calibre.

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    1. Anónimo, entonces alguien miente. O la definición de feminismo o el movimiento en sí. ¿Cómo explicas la postura del feminismo actual frente a una ley claramente desigual como la Ley de Violencia de Género?

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    2. Hola Tania,

      ¿Puedes enlazar o referenciar donde puedo encontrar la postura del feminismo ante la Ley de Violencia de Género?

      Una reflexión autocrítica que Jo Freeman hizo en "La Tiranía de la falta de estructuras" es la necesidad de nombrar voceras de referencia. Este artículo explica que la falta de estructura formal, no quiere decir que no existan estructuras informales, roles de poder, etc.

      Digo todo esto, por dos motivos, en primer lugar, las críticas a la Ley de Violencia de Género, a la Ley de la Autonomía Personal, a las políticas de tiempo, etc. se pueden escribir y leer desde diferentes posturas e intenciones. A veces en las críticas de una ley, se debe utilizar un nivel de lenguaje y profundidad muy básico para no ayudar a eliminar lo poco que se halla avanzado. Además, la no-ruptura de la poca comunicación existente entra en contradicción con la sumisión contra la que luchamos y existen tantas posiciones como feministas. Por eso me parecen interesantes las reflexiones de Jo Freeman y creo que esas voceras nombradas desde el movimieno nos podrían ayudar a sumar fuerzas para ubicarnos en los discursos que nos sean más afines.

      Sin duda, el debate interno es necesario y nos ayuda a construir y deconstruir identidades. Debe ser un debate constructivo que nos ayude y acompañe para encajar las críticas y que no nos vulnere y exponga ante un modelo heteropatriarcal que utiliza nuestros cuerpos y vidas a su antojo.

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  9. Escribes muy bien pero quizá deberias consultar más bibliografia con repecto al feminismo.
    Es una pena que no hayas intentado buscar información sobre lo que es realmente el feminismo, lo que persigue y lo que busca (o quizá si lo hayas hecho, pero en ese caso queda claro que no la has procesado correctamente. Es algo lógico, suele pasar y hay que tener ganas e ir con una mente abierta ante opiniones que no compartimos). Si tengo algo que objetarte es la desinformación total que tienes con respecto al tema. Te animo a seguir investigando, a escuchar a personas que hablan sobre el tama y llevan mucho trabajo a sus espaldas y sobre todo a REFLEXIONAR DE VERDAD.
    Un saludo.

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  10. Hasta la próxima vez que me dejen matizar... El Tornillo 2x23: El espejismo de la igualdad: http://lasinterferencias.blogspot.com.es/2015/03/hasta-la-proxima-vez-que-me-dejen.html

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  11. Ale, aquí la única respuesta posible, de parte de unas compañeras que se han tomado el tiempo, la paciencia y el esfuerzo en contestar http://www.pikaramagazine.com/2015/03/respuesta-feminista-a-blai-dalmau/

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  12. "Cris Pérez 2 de abril de 2015 (...) ¿Puedes enlazar o referenciar donde puedo encontrar la postura del feminismo ante la Ley de Violencia de Género?"

    El silencio cómplice no es enlazable.

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    1. Hola Anónimx,

      Quizás mi pregunta no estaba bien planteada. La corrijo: ¿Alguien puede enlazar o referenciar alguna opinión feminista acerca de la Ley de Violencia de Género?

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  13. He aqui un buen bloc, en la misma linea que este articulo, mostrando razonada y documentadamente que los varones también son victimas del sexismo y, en alguns asuntos, son las principales víctimas:

    https://quiensebeneficiadetuhombria.wordpress.com/

    Salud!

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    1. Contiene algunos datos interesantes y reveladores este blog. Gracias por compartirlo, anónimo!

      Blai

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  14. Tú dices:

    "En mi opinión, los compañeros/as anti-sexistas que se adhieren a la palabra feminismo generalmente lo hacen como resultado de adoptar la tendencia discursiva tradicional y hegemónica en estos asuntos, sin haberse detenido a analizarla detalladamente y a cuestionarla profundamente."

    Si eso no es arrogancia... Eres tú la que no te has informado bien, y culpas a los demás de hacer lo mismo que tú. Muchas palabras y dices más bien poco. Coges a algunas personas que no hacen algo bien y se auto-definen como feministas para cargarte a todo un grupo.

    Te aconsejo que te mires un poco al espejo antes de juzgar tan felizmente a los demás.

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    1. Hola Anónimo,

      En el artículo dejo bien claro que estoy cuestionando el feminismo dominante, és decir, las corrientes que más se hacen oir y que más repercusión tienen, por ejemplo, en forma de leyes (LGVG) o en forma de "cursos de genero", subvencionados. Por tanto, es falso eso que dices que "Coges a algunas personas que no hacen algo bien y se auto-definen como feministas para cargarte a todo un grupo." Esas personas que "no hacen algo bien" son, a mi juicio, las que llevan la batuta de lo que podemos llamar el "feminismo dominante", y los pequeños grupos alternativos, lamentablemente, acostumbran a ser muy poco críticos con el feminismo dominante; pues coinciden en muchas cosas esenciales y guardan silencio sobre muchads otras...

      Por otro lado, no estas respondiendo a mis argumentos sobre porque creo que la palabra "feminismo" no es la más adecuada. Y tampoco se pueden encontrar textos de los grupos feministas reflexionando seriamente sobre este término; simplemente, muchos grupos y personas han adoptado el término por seguir la costumbre, la corriente dominante, sin pararse a cuestionarla profundamente. Esto sucede en muchas corrientes ideològicas, en varios movimientos y tendèncias: hay un grueso de "seguidores" que sencillamente reflexionan a partir del marco básico propuesto, pero no cuestionan seriamente el propio marco, pues eso atentaria contra algunas bases fundamentales de su movimiento-grupo-corriente, y hay que ser valiente para cuestionar esas cosas.

      Sí, naturalmente, puede que tenga algo de arrogancia en mi comportamiento; no la puedo ver en este artículo, pero podria ser que esté encegado. No es el único de mis defectos...

      Sí, mirarse al espejo siempre es saludable. Yo también me definia como feminista, hasta que me miré en el espejo y vi que esta palabra no me parecia bastante precisa y adecuada, y que muchas de las ideas dominantes del feminismo, me parecian insuficientmente amplias, exactas e integrales. Es decir, este artículo es fruto de cuestionarme a mi mismo, y darme cuenta de que estaba equivocado defendiendo el término-tendéncia del femininsmo.

      Saludos y gracias por compartir tus pensamientos,

      Blai


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  15. Blai: simplemente se trata de respetar y respetar una tradición larga de lucha, pensamiento y resistencia, representada por una variedad inmensa, y que pese a todo sigue utilizando esa palabra porque ha sido utilizada por centenares de miles de mujeres.

    Arrogante es que un tipo como tú pretenda enmendar la plana a estos centenares de miles de mujeres, a partir de sus reflexiones de salón. Que son las que han conseguido que ahora exista un "feminismo institucional", como la lucha y muerte obrera hizo que haya unos estándares de derechos laborales. Por poner un ejemplo. Escudarse en lo "institucional" o "dominante" es una pura excusa para no bajarse del burro, de esa nube en la que vives, siempre buscando un camino propio mejor que el de la gente que te rodea: con la Democracia Inclusiva, con la Plataforma del No-sí, con este rollo "Integral" que no es más que Integrismo (tiempo al tiempo), o con cualquier otra milonga.

    Ala, a bajarse del burro. (Con respeto por el burro, que el pobre tiene que cargarte).

    Patis --> ese que te odia.

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  16. *"respetar y RECONOCER una tradición...", quería decir al principio.

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  17. Per cert, mai no vas respondre com mereixia a això: http://www.pikaramagazine.com/2015/03/respuesta-feminista-a-blai-dalmau/ Només vas fer-ho amb generalitzacions prepotents però d'aparença benintencionada i amb condescendència paternalista. Realment provoques arcades.

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    1. Patillas, ya te lo dije una vez y te lo vuelvo a repetir: cuando quieras hacemos un debate filmado en video sobre estas cuestiones. Puedo debatir contigo o con quien quieras, siempre que haya, claro, igualdad de condiciones, racionalidad y respeto. No tengo nada que esconder y sí mucho que argumentar. Cada vez tengo mas datos y argumentos para ilustrar las tesis que expuse (de forma demasiado rápida y poco documentada, es cierto) en "¿Es el feminismo la solución al sexismo?". Algunas tesis del feminismo son justas y acertadas, claro, pero muchas son medias verdades, otras son llanamente erronias, y otras parten de falsificaciones descomunales y sexistas. Y esto va a quedar demostrado con el tiempo. Y no me refiero solo al feminismo institucional, sinó también al "alternativo" o llamale comoquieras.

      Si no he respondido (todavia) al articulo de las facebookfeministas es porque tengo otras cosas más importantes que hacer y porque quiero responder con muchos datos y argumentos potentes, de manera que no quepa lugar a dudas de la validez de mi posición. Pero ya llegará la respuesta, en su debido momento y de la debida manera. Puede que sea una respuesta indirecta o directa, aún no lo sé, pero la habrá.

      Un saludo!

      Blai

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